El Senado otorgó media sanción a la reforma laboral del presidente Javier Milei con 42 votos a favor y 30 en contra, tras una sesión de más de 13 horas.
La propuesta limita el derecho a huelga en servicios esenciales (prestación mínima del 75%), sustituye horas extras por un banco de horas, reduce indemnizaciones por despido y permite jornadas de hasta 12 horas en algunos casos. El Gobierno la presenta como clave para atraer inversiones y formalizar empleo.
La aprobación provocó protestas intensas frente al Congreso, con enfrentamientos, heridos y detenidos. Sindicatos y oposición la rechazan por precarizar el trabajo y retroceder en derechos laborales conquistados.
Con apoyo del PRO, radicales y bloques provinciales, el oficialismo de La Libertad Avanza impulsa ahora su aprobación en Diputados antes del fin de las sesiones extraordinarias a fin de mes. De convertirse en ley, marcaría un cambio estructural en el mercado laboral argentino.




