Rusia y Ucrania acordaron una tregua local alrededor de la central nuclear de Zaporizhzhia, con el objetivo de permitir reparaciones en una línea de energía externa, informó la OIEA. La medida busca reducir riesgos en la mayor planta nuclear de Europa en medio del conflicto.
La tregua permitirá restaurar una línea de respaldo de 330 kV que fue desconectada por combates recientes. El director general de la OIEA, Rafael Grossi, señaló que se están realizando trabajos de desminado para garantizar la seguridad de los técnicos que realizarán las reparaciones.
Aunque otra línea externa sigue operativa, se prevé que los trabajos tarden al menos una semana, lo que preocupa a observadores internacionales sobre posibles riesgos nucleares si se interrumpe el suministro. Ambas partes se acusan mutuamente de generar las fallas.
El acuerdo se enmarca en los esfuerzos diplomáticos más amplios en busca de estabilidad. Próximas conversaciones mediadas por Estados Unidos se llevarán a cabo en Ginebra, mientras Ucrania aún no ha emitido comentarios sobre la tregua local.



