Rusia y China vetaron hoy en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución (incluso en su versión suavizada) destinada a garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz, clave para el 20% del petróleo mundial.
El embajador ruso Vasili Nebenzia explicó que el texto creaba un “peligroso precedente” y no abordaba las causas reales del conflicto: las acciones de Estados Unidos e Israel contra Irán. Denunció que priorizaba medidas defensivas que podrían escalar la tensión en lugar de buscar una solución política.
El estrecho permanece parcialmente bloqueado por Irán desde el inicio de las hostilidades. La propuesta, impulsada por Baréin y apoyada por países del Golfo, fue diluida varias veces para eliminar referencias explícitas al uso de la fuerza, pero aun así enfrentó oposición de Rusia, China y Francia.
El doble veto resalta las profundas divisiones en el Consejo ante la crisis en Oriente Medio. Moscú insistió en que la prioridad es poner fin a las hostilidades y respetar el derecho internacional marítimo.


