La Cancillería rusa denunció a Ucrania por prohibir la participación de medios rusos en una cumbre internacional sobre el conflicto en curso, programada para finales de agosto en Suiza. Según la portavoz del Ministerio de Exteriores, María Zajárova, la decisión de Kiev refleja una “política de censura” destinada a silenciar perspectivas que no se alineen con la narrativa ucraniana, lo que pone en duda la transparencia del evento.
La cumbre, impulsada por el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, busca abordar el impacto de la guerra y explorar vías para un alto el fuego. Sin embargo, Rusia ha criticado la exclusión de sus medios, argumentando que limita el acceso a una cobertura equilibrada. Zajárova señaló que esta medida “socava la credibilidad de las negociaciones” y acusó a Occidente de respaldar tácitamente las restricciones de Kiev.
Ucrania, por su parte, justificó la prohibición, alegando que los medios rusos han sido utilizados como herramientas de propaganda para justificar la invasión iniciada en 2022. Un portavoz del gobierno ucraniano afirmó que la cumbre priorizará la seguridad y la objetividad, evitando la presencia de outlets que, según Kiev, distorsionan los hechos.
La controversia ha generado reacciones en la comunidad internacional. Organizaciones como Reporteros Sin Fronteras han instado a Ucrania a reconsiderar la exclusión, advirtiendo que restringir el acceso a la prensa podría alimentar percepciones de parcialidad. Por otro lado, aliados de Ucrania, como Estados Unidos y la Unión Europea, han evitado pronunciarse directamente, aunque han reiterado su apoyo a Kiev en el marco del conflicto.
El incidente se produce en un momento de alta tensión, con negociaciones inminentes entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el presidente ruso, Vladímir Putin, previstas para este viernes en Alaska. La exclusión de medios rusos podría complicar aún más el diálogo, especialmente tras las recientes declaraciones de Trump sobre una posible reunión trilateral con Zelensky.
Analistas advierten que la censura mediática podría polarizar aún más las posturas en la cumbre, dificultando un consenso sobre el conflicto. Mientras tanto, la comunidad global observa con preocupación cómo las restricciones a la prensa podrían afectar la percepción de cualquier acuerdo que surja de las discusiones en Suiza.




