Rusia denunció que las fuerzas ucranianas realizan una “caza deliberada” contra civiles, médicos y rescatistas, intensificando ataques cuando avanzan gestiones de paz. El embajador Rodión Miróshnik presentó las acusaciones en rueda de prensa.
Desde febrero de 2022, más de 7.700 civiles han muerto en zonas controladas por Moscú y más de 26.000 han resultado afectados, con 18.400 heridos. En el último año, las bajas entre personal de emergencia aumentaron un 40 %.
Reportan 56 ambulancias dañadas, 50 trabajadores médicos afectados (10 fallecidos), 5 rescatistas muertos y 78 heridos. Acusan a Kiev de atacar vehículos con emblemas de la Cruz Roja, violando el derecho humanitario internacional.
Moscú califica estas acciones como crímenes sistemáticos y “terrorismo estatal”, exigiendo investigación internacional y castigo, y afirma que los bombardeos buscan torpedear cualquier solución negociada al conflicto.




