El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha cancelado una reunión bilateral con la alta representante de la UE, Kaja Kallas, en señal de enfado por las críticas de esta al presidente Donald Trump y su plan de paz para Ucrania, según reveló Politico.
El gesto marca una nueva fractura transatlántica: Washington avanza en solitario un acuerdo reducido de 28 a 19 puntos, sin incorporar propuestas europeas ni consultar directamente a Bruselas. Rubio prefiere dialogar con líderes como el canciller alemán Friedrich Merz, dejando a Kallas fuera.
Desde Europa llueven las quejas. Merz advirtió que “las grandes potencias no pueden decidir guerras a espaldas de los afectados”, mientras Kallas exigió que cualquier pacto incluya a ucranianos y europeos. Moscú, por su parte, dice conocer el plan solo por filtraciones, pero se muestra dispuesta a negociarlo.
El incidente profundiza la desconfianza entre EE.UU. y la UE y pone en duda la influencia europea en el futuro de Ucrania.




