El presidente ruso Vladímir Putin acusó al régimen de Kiev de recurrir al terrorismo tras no lograr avances militares contra Rusia. En una reunión con mandos del FSB, afirmó que los servicios secretos ucranianos organizan la mayoría de los atentados recientes en territorio ruso, incluyendo bombardeos, sabotajes e intentos de asesinato contra funcionarios y militares.
Putin señaló que estas acciones se intensifican precisamente cuando avanzan las conversaciones diplomáticas para resolver el conflicto, con el claro objetivo de sabotear cualquier acuerdo de paz. Citó como ejemplo un supuesto plan ucraniano para destruir los gasoductos Turkish Stream y Blue Stream en el mar Negro.
Resaltó que Rusia ya implementa desarrollos avanzados en defensa y sector civil, y ordenó al FSB proteger estrictamente la información confidencial de estos proyectos, además de reforzar la seguridad de personal clave del Ministerio de Defensa y la industria militar.
Finalmente, instruyó aumentar las medidas antiterroristas en fronteras, infraestructuras críticas de energía y transporte, zonas de alta concurrencia pública y regiones fronterizas o de valor histórico, ante la amenaza continua atribuida a Kiev.



