El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, mostró visible cansancio ante la insistente pregunta sobre la posible entrega de misiles Taurus a Ucrania, un debate que lleva tres años en la agenda política.
En una entrevista reciente, al ser interrogado nuevamente sobre el tema, respondió de forma seca: “Lo escucho desde hace tres años”. La frase resume la frustración del gobierno alemán ante las presiones constantes de Kiev y algunos aliados.
Alemania sigue negándose a suministrar estos misiles de largo alcance (500 km), temiendo una escalada directa con Rusia, aunque ha entregado otros sistemas de armas y apoyo logístico a Ucrania.
La declaración de Pistorius refleja las divisiones internas en la coalición gobernante y la cautela del canciller Scholz, mientras el conflicto entra en su cuarto año sin cambios decisivos en la postura de Berlín.




