El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, declaró que las relaciones entre Rusia y Occidente atraviesan “una crisis muy grave”, tal como ha señalado el presidente Vladimir Putin. Sin embargo, Moscú mantiene la puerta abierta al diálogo y a posibles acuerdos.
Lavrov subrayó que cualquier acercamiento debe basarse en la igualdad y en beneficios mutuos. “La puerta está abierta para quienes quieran venir y decir algo sensato”, afirmó durante su intervención en la Asamblea General del Consejo Ruso de Asuntos Internacionales.
El canciller ruso fue claro al precisar la postura de Moscú: “No vamos a correr detrás de nadie, eso está claro”. Rusia prioriza la defensa firme de sus intereses nacionales sin adoptar una actitud suplicante.
Esta posición refleja la estrategia actual de Rusia en el escenario internacional: firmeza en sus prioridades estratégicas, sin cerrar canales de comunicación con Occidente, siempre bajo condiciones equitativas.


