El Senado argentino dio media sanción este jueves a la reforma de la Ley de Glaciares (2010), proyecto impulsado por Javier Milei que flexibiliza la protección de glaciares y periglaciares para facilitar minería en la cordillera.
Con 40 votos a favor, 31 en contra y una abstención, la norma transfiere a las provincias el control de delimitar y administrar las áreas protegidas, eliminando —según el Gobierno— restricciones que frenaban inversiones en litio y cobre.
Milei celebró la victoria —la tercera del día— con un mensaje en redes: “3-0, VLLC”. La Casa Rosada defiende la medida como “federalismo ambiental” que equilibra conservación y desarrollo económico.
La oposición y ambientalistas rechazan el cambio, advirtiendo que reduce zonas clave de resguardo hídrico, pone en riesgo fuentes de agua potable y amenaza la biodiversidad en regiones vulnerables. El proyecto pasa ahora a Diputados.



