El presidente francés Emmanuel Macron entregó este viernes al papa León XIV una camiseta de la selección francesa de baloncesto firmada por todos sus jugadores durante una audiencia privada en el Vaticano. El pontífice, conocido por su afición al deporte, recibió el original obsequio con agrado.
Junto al regalo deportivo, Macron y su esposa Brigitte obsequiaron al Papa un facsímil de un mapa del misionero jesuita francés Jacques Marquette, textos de Georges Bernanos y un libro sobre la reconstrucción de Notre-Dame de París.
La reunión, que duró casi una hora, abordó temas globales como la crisis en Oriente Medio, el multilateralismo y el cambio climático. Ambas partes destacaron el tono cordial del encuentro.
Este gesto deportivo ha captado la atención internacional por su originalidad, reflejando el intento de Macron de conectar personalmente con los intereses del nuevo pontífice.


