Emmanuel Macron abrió este martes la puerta al despliegue de tropas extranjeras en Ucrania tras el fin del conflicto, pero solo en roles de apoyo y lejos del frente. En una entrevista con RTL, el presidente francés explicó que fuerzas de países como Francia, Reino Unido y Turquía podrían instalarse en ciudades como Kiev u Odesa para tareas logísticas, entrenamiento y protección del espacio aéreo.
La iniciativa, respaldada por unos 20 países, no depende de la OTAN y se plantea como garantía de seguridad postbélica sin participar directamente en combates. Macron insistió: “Nunca hemos previsto estar en la zona del frente”.
Rusia respondió con firme rechazo. Serguéi Lavrov calificó la idea de “provocación inaceptable” y Vladímir Putin advirtió que cualquier tropa extranjera en Ucrania sería considerada objetivo legítimo.
La propuesta francesa intensifica el debate sobre el futuro de la seguridad europea a casi tres años del inicio de la guerra.


