El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, mantuvo una llamada telefónica de casi una hora con Donald Trump, centrada principalmente en la crisis venezolana y otros asuntos internacionales.
Lula subrayó la necesidad de garantizar la paz y la estabilidad en América Latina, poniendo el bienestar del pueblo venezolano por encima de las crecientes tensiones y presiones externas sobre Caracas.
En el diálogo, el brasileño propuso limitar el Consejo de Paz impulsado por Trump exclusivamente al conflicto de Gaza, incluyendo un asiento para Palestina, y defendió una reforma profunda de la ONU con más miembros permanentes en el Consejo de Seguridad.
Ambos calificaron el intercambio como positivo y acordaron seguir en contacto, con posibilidad de reunirse personalmente en las próximas semanas. La conversación refuerza el intento de Lula por posicionar a Brasil como mediador en la región.




