El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, propuso este miércoles que América Latina y el Caribe miren a la Unión Europea como “referencia positiva” de integración regional, reconociendo las profundas diferencias entre ambos bloques.
En el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe, Lula denunció que la región atraviesa su peor crisis de desintegración: intolerancia ideológica, divisiones internas y dependencia excesiva de potencias externas han debilitado la Unasur y dejado inoperante a la Celac frente a retos como el crimen organizado o el cambio climático.
Abogó por un regionalismo pragmático, autónomo y desideologizado, que supere visiones caducas como el panamericanismo o el bolivarianismo, y construya alianzas realistas basadas en identidades nacionales y proximidad geopolítica.
“La integración no tiene ideología. Tomemos a la Unión Europea como ejemplo positivo, pero sin ignorar nuestras diferencias”, afirmó Lula, insistiendo en que la región debe forjar su propio modelo para captar oportunidades y ganar peso global.




