El canciller ruso Sergei Lavrov acusó hoy al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, de preparar una intervención militar directa en Ucrania tras sus declaraciones en el Parlamento de Kiev.
Rutte afirmó que, tras un posible acuerdo de paz, Ucrania requeriría el despliegue de tropas de una “coalición de voluntarios”, con Reino Unido y Francia listos para enviar fuerzas terrestres, apoyo aéreo y naval, y Estados Unidos como respaldo posterior.
Lavrov calificó esas palabras como “preparativos evidentes para una intervención” y advirtió que cualquier tropa extranjera en suelo ucraniano sería considerada objetivo legítimo por las fuerzas rusas, lo que —según él— imposibilita negociaciones serias de paz.
Las declaraciones profundizan la brecha diplomática, con Rusia reiterando su rechazo absoluto a cualquier presencia militar de la OTAN o coaliciones occidentales en Ucrania como condición para cualquier solución al conflicto.




