La Comisión Europea anunció la aplicación provisional del acuerdo comercial con el Mercosur, aun sin la ratificación definitiva del Parlamento Europeo. La presidenta del organismo, Ursula von der Leyen, defendió la medida como un paso estratégico para fortalecer la presencia económica del bloque en América del Sur.
La activación dependerá de la ratificación inicial por parte de Argentina y Uruguay, mientras otros socios del bloque avanzan en sus procesos internos. El tratado, negociado durante más de dos décadas, busca crear una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, reduciendo aranceles y ampliando mercados.
La decisión ha generado divisiones dentro de la UE. España y Alemania respaldan el acuerdo por su potencial económico, mientras Francia ha expresado reservas, especialmente por el impacto en el sector agrícola.
Bruselas sostiene que la aplicación provisional permitirá beneficios inmediatos, aunque el proceso aún podría enfrentar revisión legal ante el Tribunal de Justicia de la UE, dejando abierta la discusión sobre su implementación definitiva.



