Kaja Kallas, jefa de la diplomacia de la UE, respaldó los abucheos que el público italiano dedicó al vicepresidente de EE.UU., J.D. Vance, y su esposa durante la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno en Milán. Los calificó como expresión de “orgullo europeo”.
El comentario desató una dura réplica desde Moscú. Kiril Dmítriev, enviado especial del Kremlin, acusó en X a Kallas de “provocar al papi Trump y a su equipo” y le advirtió que “pronto aprenderá” las consecuencias.
Dmítriev recurrió al acrónimo FAFO (“Fuck around and find out”), frase asociada al círculo de Donald Trump que significa “sigue provocando y verás lo que pasa”, insinuando una posible respuesta contundente de Washington.
El intercambio subraya las crecientes fricciones entre la Unión Europea y la administración Trump, en un momento en que incluso eventos deportivos se transforman en escenario de tensiones geopolíticas y choques transatlánticos.




