Una maestra de segundo grado de la Escuela Primaria 84 Tte. Benjamín Matienzo, en San Martín, provincia de Buenos Aires, fue brutalmente agredida por la madre de una de sus alumnas. El incidente ocurrió a la salida de la institución, cuando la mujer la interceptó y la golpeó repetidamente en el rostro, afectándole gravemente el ojo izquierdo.
El ataque comenzó con una discusión verbal que escaló a un forcejeo físico, del que la docente fue rescatada por colegas y su esposo. Tras recibir atención médica, los médicos advirtieron que la visión en el ojo afectado podría quedar comprometida.
El hecho generó una fuerte reacción en el ámbito educativo. El Frente de Unidad Docente de San Martín convocó un paro y una marcha con el lema “La violencia no entra a la escuela”, exigiendo protocolos de protección para los trabajadores de la educación. Los gremios denunciaron la creciente ola de agresiones de padres y alumnos contra docentes.
El caso ha reavivado el debate sobre la seguridad en las escuelas argentinas y la necesidad de medidas efectivas para prevenir este tipo de violencia. Una reunión entre autoridades educativas, docentes y representantes de la comunidad está programada para analizar soluciones frente a estos episodios recurrentes.




