El Tratado New START, último acuerdo nuclear entre Rusia y Estados Unidos, expira hoy 5 de febrero de 2026, dejando a ambas potencias sin restricciones legales sobre sus arsenales estratégicos.
Moscú anunció que ya no está obligado por los compromisos ni declaraciones del tratado, liberando a ambas partes para decidir libremente sus políticas nucleares futuras.
Vigente desde 2010 y prorrogado en 2021, limitaba a 1.550 ojivas desplegadas y 700 vectores por país, con inspecciones mutuas. Rusia propuso extenderlo un año más, pero no obtuvo respuesta positiva de Washington, que exige incluir a China.
El Kremlin advirtió que esta ausencia de reglas aumenta significativamente el riesgo global y podría desencadenar una carrera armamentista sin control entre las dos mayores potencias nucleares.




