El primer ministro eslovaco, Robert Fico, condenó la operación militar estadounidense que capturó al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores, calificándola de «nueva aventura petrolera» destinada a controlar los vastos recursos energéticos de Venezuela.
Fico criticó la intervención de fuerzas especiales en Caracas, lamentando la impotencia del derecho internacional y la ONU ante acciones unilaterales de potencias, que ignoran la soberanía de naciones independientes.
Maduro enfrenta en Nueva York cargos por narcoterrorismo y tráfico de drogas. La vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió el poder interino, denunciando la acción como violación grave y llamando a diálogo respetuoso.
La captura genera rechazos de Rusia, China, Cuba y varios países latinoamericanos, mientras Trump anuncia involucramiento estadounidense en el petróleo venezolano, elevando preocupaciones por estabilidad regional y precedentes internacionales.



