La vicepresidenta Yolanda Díaz afirmó rotundamente que España “no es vasalla ni de Elon Musk ni de Donald Trump”, rechazando cualquier subordinación a sus influencias durante una visita a Nueva York.
La ministra de Trabajo exigió una regulación estricta de las grandes tecnológicas estadounidenses para que cumplan obligaciones fiscales y laborales en Europa, criticando que una “élite ultrarrica” aliada a Trump evada responsabilidades que sí asumen los empresarios locales.
Díaz confirmó que abandonó hace tiempo la red X —de propiedad de Musk— por considerarla un espacio de “odio” alimentado por algoritmos que fomentan la polarización, e instó a la ciudadanía a dejarla para no respaldar esas políticas.
Las declaraciones elevan la tensión entre el Gobierno español y las big tech, en un contexto de propuestas regulatorias como límites al uso de redes por menores. Musk replicó en X acusando a Díaz de “odiar a la gente de España” y afirmando que el Ejecutivo está “asesinando” al país.




