Pedro Sánchez presentó un paquete de 80 medidas por 5.000 millones de euros para proteger a hogares y empresas del impacto económico de la escalada en Oriente Medio, tras los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán. El presidente calificó el conflicto de “ilegal” y lamentó que esos fondos no se destinen a sanidad, educación o dependencia.
Las medidas clave incluyen rebaja del 60 % en impuestos eléctricos, bajada del IVA al gas, congelación de precios de butano y propano, descuentos de hasta 30 céntimos por litro en carburantes y ayudas de 20 céntimos para transportistas, agricultores, ganaderos y pescadores. Beneficiará a 20 millones de hogares y tres millones de empresas.
Sánchez cifró en 5.000 millones el “precio” que pagarán los españoles por la guerra, mostró indignación por la crisis que deja miles de muertos y millones de desplazados, y destacó que España está mejor preparada gracias a las renovables y al crecimiento económico.
El Gobierno promete combatir la especulación, presenta el plan como el escudo social y económico más ambicioso de la UE y reitera el llamamiento al cese inmediato de hostilidades con el lema “No a la guerra”.



