La Casa Blanca analiza suspender por 30 días la Ley Jones (1920), que obliga a usar solo buques estadounidenses para el transporte marítimo entre puertos del país.
La medida permitiría a barcos extranjeros llevar petróleo, gasolina, diésel, gas natural licuado y productos agrícolas entre costas de EE.UU., ante el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz.
El conflicto ha elevado el precio del crudo por encima de 100 dólares el barril, con picos cercanos a 120, disparando la inflación energética y afectando el suministro interno.
La portavoz Karoline Leavitt indicó que se consideraría “por defensa nacional” para garantizar combustibles y alimentos, aunque la decisión no está tomada. Expertos dudan de un impacto significativo en precios, ya que la ley afecta poco el mercado general.



