El presidente ecuatoriano Daniel Noboa anunció que elevará del 50% al 100% los aranceles a las importaciones de Colombia a partir del 1 de mayo. La medida, llamada “tasa de seguridad”, busca presionar a Bogotá por su supuesta falta de control en la frontera común y en la lucha contra el narcotráfico.
La escalada comercial, iniciada en enero con aranceles del 30%, provocó una fuerte reacción del presidente Gustavo Petro, quien calificó la decisión como una “monstruosidad” y ordenó el regreso inmediato de su embajadora en Quito. Petro también amenazó con retirar a Colombia del Pacto Andino y acercarse al Mercosur.
Noboa defendió la acción afirmando que “no se puede negociar con quien no comparte el mismo compromiso contra el narcoterrorismo”. Ecuador acusa a Colombia de no reforzar la seguridad en los casi 600 km de frontera compartida.
Analistas advierten que la disputa pone en riesgo el comercio bilateral y la integración andina. Ecuador suspendió los diálogos técnicos hasta que Bogotá demuestre “buena voluntad”, generando alerta en la región.


