Dinamarca desplegó por primera vez a su unidad de élite Jaegerkorpset en la costa de Blosseville, Groenlandia, para fortalecer su presencia militar en el Ártico. El objetivo es mejorar las operaciones en entornos de frío extremo, hielo y aislamiento, apoyando al Escuadrón Sirius, que patrulla con trineos y perros en el noreste de la isla.
La acción se enmarca en ejercicios multinacionales como Arctic Endurance, con fragatas danesas y europeas, y responde al creciente interés geopolítico por la región, donde Groenlandia destaca por recursos, rutas marítimas y seguridad estratégica.
Aunque la isla sigue bajo soberanía danesa, ha recibido atención internacional, incluyendo propuestas pasadas de compra por parte de Estados Unidos.
Paralelamente, las autoridades groenlandesas distribuyeron una guía de preparación civil ante emergencias, recomendando reservas de alimentos, agua y medicamentos para al menos cinco días. El ministro Peter Borg aclaró que es una medida preventiva de autosuficiencia, no una alerta por amenaza inmediata.




