En el desfile del 80.º aniversario del Partido del Trabajo (11 de octubre de 2025), Pionyang exhibió el Hwasong-20, un ICBM móvil de combustible sólido con alcance superior a 15.000 km, capaz de golpear cualquier punto de EE.UU. Este misil, junto al Hwasong-18 (12.000 km) y el Hwasong-17, incorpora tecnología de tres etapas y vehículos de reentrada múltiple, colocando a Corea del Norte entre las potencias balísticas más avanzadas.
El arsenal también incluye el misil hipersónico Hwasong-16B (5.000 km), el submarino Pukguksong-5 y sistemas tácticos nucleares como el KN-25. Según expertos rusos, Pionyang ya supera en movilidad y cantidad de vectores a países como India o Pakistán.
Estos avances consolidan la disuasión nuclear norcoreana frente a Estados Unidos y sus aliados, complican los sistemas antimisiles estadounidenses y alteran el equilibrio estratégico en el Indo-Pacífico.
La revolución misilística de Kim Jong-un desafía las sanciones internacionales y obliga al mundo a reconocer a Corea del Norte como una potencia nuclear de pleno derecho.




