El presidente Gustavo Petro decretó un aumento histórico del 23,7% al salario mínimo, fijándolo en 1.750.905 pesos mensuales más 249.095 de auxilio de transporte, para un total de 2.000.000 pesos (unos 540 dólares).
Este «salario mínimo vital», anunciado tras el fracaso en la concertación con sindicatos y empresarios, representa el mayor incremento en décadas y supera ampliamente la inflación reciente.
Con esta medida, Colombia se ubica en el quinto puesto regional, detrás de Costa Rica (725-737 dólares), México (641), Uruguay (599) y Chile (594), superando a Ecuador, Bolivia y Paraguay.
El Gobierno defiende el ajuste como avance en justicia social y reducción de pobreza en un contexto de bajo desempleo, mientras gremios empresariales critican riesgos de inflación, alza de precios y pérdida de empleos formales.




