China instó a Estados Unidos a aceptar la propuesta rusa de extender por un año el Nuevo START, el último tratado que limita las armas nucleares estratégicas entre Moscú y Washington, cuyo vencimiento está previsto para el 5 de febrero.
El vocero del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian, calificó la iniciativa como “constructiva” y advirtió que sin prórroga se perdería la estabilidad estratégica global, al quedar sin control las dos mayores potencias nucleares.
Pekín rechazó nuevamente sumarse a cualquier negociación trilateral de desarme, insistiendo en que su arsenal nuclear es mucho menor y que exigir su participación en esta fase “no es justo ni razonable”.
Hasta ahora, Rusia no ha recibido respuesta positiva de Washington a la propuesta presentada por Putin en septiembre. Analistas advierten que el fin del tratado podría desencadenar una nueva carrera armamentística nuclear y mayor inestabilidad mundial.




