China expresó preocupación por la escalada de violencia entre Pakistán y Afganistán, que ha dejado decenas de víctimas. La vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores, Mao Ning, señaló que la situación genera sufrimiento innecesario y amenaza la estabilidad regional.
China instó a ambos países a ejercer moderación y acordar un cese del fuego, recordando que son vecinos estratégicos y que la prolongación del conflicto afecta intereses comunes en Asia Central.
El gobierno chino indicó que mantiene mediación diplomática discreta y está dispuesto a intensificar esfuerzos para proteger a la población y al personal e inversiones chinas en la región.
La solicitud de Pekín llega tras ataques aéreos en Kabul, Kandahar y Paktia, y represalias desde Afganistán. La comunidad internacional ha pedido una pronta desescalada para evitar que el conflicto se extienda más allá de las fronteras.



