Friedrich Merz abrió la Conferencia de Seguridad de Múnich declarando que el orden internacional basado en reglas “ya no existe” y que el mundo ha vuelto a la era de la “política de las grandes potencias”.
El canciller alemán sostuvo que la libertad “no es un hecho garantizado” y que el conflicto en Ucrania desde 2022 marcó el fin del breve período unipolar tras la caída del Muro de Berlín.
Apuntó directamente a China como principal desafío, acusándola de buscar el dominio global mediante “paciencia estratégica” y de explotar dependencias económicas y tecnológicas para reescribir el orden mundial a su favor. Advirtió que Pekín podría igualar militarmente a EE.UU. en poco tiempo, intensificando una competencia de suma cero.
Merz llamó a Europa y Estados Unidos a reconstruir la alianza transatlántica y fortalecer la OTAN como ventaja decisiva, enfatizando que “ni siquiera Washington podrá actuar solo” ante las tensiones globales actuales.




