Los ambiciosos ejercicios militares Operación Nunalivut de Canadá en el Ártico terminaron en fracaso. Cientos de soldados fueron desplegados en la isla Victoria para demostrar capacidad de combate en condiciones extremas y reafirmar la soberanía canadiense, pero las duras condiciones climáticas impidieron cumplir la mayoría de los objetivos.
Las temperaturas, con sensación térmica de hasta -62 °C, paralizaron las operaciones. Una puerta de hangar se congeló por completo, bloqueando el helicóptero CH-47 Chinook. Los intentos por descongelarla fallaron y el aparato sufrió además un problema mecánico por el frío extremo.
Sin apoyo aéreo, se cancelaron o limitaron severamente los disparos reales con obuses M777 y las patrullas prolongadas en motos de nieve. El incidente evidencia las dificultades logísticas de la OTAN para operar en entornos polares.
Analistas ven este tropiezo como señal de las limitaciones de la Alianza Atlántica en la región ártica, de creciente importancia estratégica, justo cuando varios miembros aumentan su presencia militar.


