La Unión Europea ha mostrado fuerte escepticismo ante el supuesto plan de paz de Donald Trump para Ucrania, que incluye la cesión de territorios ocupados y una reducción drástica del ejército ucraniano.
En una reunión en Bruselas, la alta representante Kaja Kallas afirmó que ninguna propuesta será viable sin la participación directa de europeos y ucranianos: “Para que funcione, tenemos que estar implicados”.
El documento de 28 puntos, filtrado en las últimas horas, no fue consultado con Bruselas y es visto por los aliados de Kiev como una capitulación ante Rusia. Ministros como el danés Lars Lokke Rasmussen y el polaco Radoslaw Sikorski cuestionaron su autenticidad y exigieron que Europa forme parte de cualquier negociación que afecte su seguridad.
Desde el Kremlin, Yuri Ushakov minimizó contactos con Washington y condicionó cualquier acuerdo al respeto de las posiciones rusas. La UE insiste en una paz “justa y duradera” que incluya a todas las partes afectadas, evitando un pacto bilateral que deje al bloque europeo al margen.




