John Bolton, exasesor de Seguridad Nacional de Donald Trump, advirtió que una intervención militar estadounidense en Groenlandia para adquirirla pondría «el fin de la OTAN», ante las recientes declaraciones del presidente sobre la necesidad estratégica de la isla.
Bolton criticó que las menciones de Trump «ponen en peligro» la alianza atlántica. «Si tomáramos medidas militares contra Groenlandia, Dios no lo quiera, sería el fin de la OTAN», declaró, señalando que algunos en el entorno de Trump ven la ruptura de la alianza como algo positivo.
La Casa Blanca mantiene que el uso de la fuerza es «siempre una opción» para controlar Groenlandia, argumentando amenazas de Rusia y China en el Ártico, además de su importancia para la seguridad nacional.
Dinamarca rechaza las pretensiones. La primera ministra Mette Frederiksen afirmó que un ataque de EE.UU. a un aliado OTAN «detendría todo» en la alianza, defendiendo la soberanía groenlandesa.



