El carguero Spiridon II, con bandera togolesa, inició el regreso a Uruguay con 2.901 vacas que Turquía rechazó por irregularidades en documentación sanitaria y comercial. El buque había partido de Montevideo el 19 de septiembre rumbo al puerto de Bandirma.
Durante la travesía de casi dos meses murieron al menos 58 vacas y nacieron más de 140 terneros, agravando el hacinamiento en un barco construido en 1973. Las autoridades turcas detectaron discrepancias en 469 animales y falta de identificadores electrónicos.
El MGAP uruguayo señaló que se trata de un conflicto comercial entre privados y busca redirigir la carga a otros mercados. Organizaciones animalistas califican al navío como “barco del horror” y advierten que la mayoría de los bovinos podría no sobrevivir al viaje de retorno, previsto para diciembre.
El caso reabre el debate sobre el bienestar animal en las exportaciones uruguayas de ganado en pie a Oriente Medio y Asia.




