Dos petroleros fueron atacados con drones el 13 de enero de 2026 cerca de la terminal rusa de Novorrosíisk, en el Mar Negro. Los buques, que esperaban cargar crudo del Consorcio del Oleoducto del Caspio (KTK), sufrieron daños en sus equipos de carga, pero no presentaron incendios, derrames ni heridos.
Los afectados son el Delta Harmony y el Matilda (este último operado para KazMunayGas de Kazajistán). Ambos siguen a flote y navegables, según reportes iniciales. El incidente fue confirmado por la empresa kazaja, que descartó riesgos ambientales o para la tripulación.
El ataque se suma a varios episodios similares contra buques vinculados al comercio ruso en los últimos meses, muchos ocurridos en aguas cercanas a Turquía. Las autoridades ucranianas no han asumido oficialmente la autoría.
Rusia reaccionó con dureza: el presidente Putin advirtió que, si continúan estos actos, responderá contra buques de países que apoyen a Ucrania y escalará operaciones contra su infraestructura portuaria, calificando los ataques como “piratería marítima”.




