Los precios del petróleo y gas natural se dispararon este miércoles tras un ataque conjunto de EE.UU. e Israel al yacimiento South Pars, el mayor campo de gas del mundo, ubicado en Irán y compartido con Qatar. El incidente causó daños e incendios controlados rápidamente por Irán, sin víctimas reportadas, pero interrumpió parcialmente la producción.
El Brent subió más del 5-6 % acercándose a 109-110 dólares por barril, mientras el WTI avanzó hacia los 98 dólares. El gas en el mercado TTF europeo escaló cerca del 6-7 %, superando los 54-55 euros por megavatio hora.
El ataque se enmarca en la escalada del conflicto en Oriente Medio, con bombardeos previos, asesinatos de líderes iraníes y el bloqueo casi total del estrecho de Ormuz por Teherán, por donde pasa el 20 % del petróleo y gas mundial.
Expertos advierten que las afectaciones en South Pars —clave para el 70 % del gas iraní— podrían mantener la presión alcista en los precios energéticos, aumentando riesgos de inflación global y golpeando economías importadoras.



