El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, advirtió hoy sobre el peligro de una guerra prolongada en Oriente Medio tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán iniciados el 28 de febrero.
Pistorius fue tajante: “Alemania no participa en esta guerra. Las Fuerzas Armadas Federales no intervendrán”. Recordó que “iniciar un conflicto es mucho más fácil que ponerle fin” y cuestionó las soluciones basadas únicamente en la fuerza militar.
Instó a no ser “espectadores pasivos” y pidió que Alemania y sus aliados promuevan activamente la diplomacia y propuestas políticas para lograr la desescalada, mensaje que transmitirá a Washington y Tel Aviv.
En medio de represalias iraníes y preocupación internacional, Berlín reafirma su tradición de evitar intervenciones directas en conflictos lejanos, apostando por el diálogo como vía principal.


