La economía estadounidense mostró un desempeño sólido en el tercer trimestre de 2025, con el Producto Interno Bruto (PIB) real creciendo a una tasa anualizada de 4.4%, según la estimación final de la Oficina de Análisis Económico (BEA). Esta cifra representa una revisión al alza de 0.1 puntos respecto al cálculo preliminar de 4.3% y supera el 3.8% del segundo trimestre, marcando el mayor avance en dos años.
El crecimiento fue impulsado principalmente por el gasto de consumo (3.5% anualizado), un fuerte repunte en exportaciones (revisadas a 9.6%), mayor gasto gubernamental (2.2%, especialmente en defensa) y estabilización en la inversión fija privada (0.0%). Las importaciones cayeron 4.4%, lo que sumó positivamente al PIB al restar menos en el cálculo.
En términos trimestrales, el PIB avanzó 1.1% respecto al periodo abril-junio, manteniendo consistencia pese al retraso en la publicación por el cierre parcial del gobierno federal. El informe destaca la resiliencia de la demanda interna y externa en un contexto de incertidumbre global.Este resultado refuerza las expectativas de un cierre fuerte para 2025.
El primer dato del cuarto trimestre se conocerá con retraso el 20 de febrero. La BEA subraya que la combinación de consumo, exportaciones y gasto público posiciona a la economía de EE.UU. como una de las más dinámicas entre las principales economías mundiales.




