El oro y la plata arrancaron el 2026 con ganancias significativas, extendiendo el impulso de su mejor desempeño anual desde 1979. El oro avanzó un 1.3 por ciento hasta los 4,375.15 dólares por onza, mientras la plata subió un 2.5 por ciento a 73.4459 dólares por onza, en una sesión con operaciones limitadas por feriados en mercados asiáticos.
En 2025, ambos metales registraron subidas extraordinarias: el oro acumuló récords sucesivos y la plata repuntó incluso con mayor fuerza, superando niveles históricos impensables. Este rally se impulsó por compras masivas de bancos centrales, relajación monetaria de la Reserva Federal, debilitamiento del dólar y demanda de refugio ante tensiones geopolíticas y fricciones comerciales.Los avances se producen pese a una volatilidad reciente por toma de ganancias y condiciones de sobrecompra a fin de año.
Paladio y platino también registraron alzas, mientras el índice del dólar cayó ligeramente.Analistas como Goldman Sachs proyectan un 2026 positivo, con el oro potencialmente alcanzando los 4,900 dólares por onza en su escenario base, gracias a nuevos recortes de tasas y debilidad dolaria. Sin embargo, advierten riesgos bajistas a corto plazo por reequilibrios de índices y menor liquidez.




