Nvidia entregó este miércoles uno de los reportes trimestrales más impresionantes de su historia: entre agosto y octubre de 2025 (su tercer trimestre fiscal) obtuvo un beneficio neto de 31,910 millones de dólares, 65.2% más que los 19,323 millones del mismo periodo del año anterior. Los ingresos alcanzaron un récord histórico de 57,060 millones de dólares, un salto del 62.5% interanual y por encima de sus propias proyecciones.
El motor fue, una vez más, la división de centros de datos, que facturó 51,200 millones de dólares (89% del total) y creció 66% anual. La demanda insaciable de chips para entrenamiento e inferencia de inteligencia artificial especialmente las nuevas GPU Blackwell mantiene a la compañía con inventarios agotados y listas de espera de meses.En contraste, el negocio de gaming facturó 3,900 millones (+30% anual), pero cayó 1% secuencial por ajustes de canal antes de la temporada alta. El segmento automotriz y robótica aportó 450 millones (+28%).
Para el cuarto trimestre (noviembre 2025-enero 2026), Nvidia guió ingresos de 65,000 millones de dólares (±2%), lo que implicaría otro récord y un crecimiento cercano al 70% anual. Jensen Huang, CEO, declaró: “La era de la IA generativa está en plena aceleración; Blackwell ya genera miles de millones y la demanda supera con creces la oferta”.
En lo acumulado del año fiscal, Nvidia suma 147,811 millones de dólares en ingresos (+62%) y 77,107 millones en beneficios netos (+51.8%). Tras el reporte, sus acciones subieron más de 3% en el after-hours, contagiando alzas de hasta 4% en el Nikkei y 3% en el Kospi.




