De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) correspondientes al tercer trimestre de 2025, más de la mitad de las mujeres ocupadas en México laboran en la informalidad. De las 24.3 millones de mujeres en el mercado laboral, 55.9% (13.6 millones) se encuentran en empleos sin seguridad social, prestaciones ni registro fiscal, lo que evidencia una persistente brecha de género en las condiciones laborales.
El informe destaca que las mujeres representan 9.4% de las trabajadoras no remuneradas, más del doble que los hombres (4.5%), y solo 3.5% son empleadoras frente al 6.7% masculino. Además, 46.7% de las mujeres perciben hasta un salario mínimo, comparado con 34% de los hombres, mientras que 5.6% no reciben ingreso alguno (versus 4.8% en varones), lo que agrava las desigualdades económicas.
Un aspecto preocupante es la subocupación: mujeres con educación media superior y superior muestran una tasa de 39.7%, superior al 36.8% de los hombres en igual nivel; en secundaria completa, alcanza 35.3% contra 32.3% masculino. Esto indica que las profesionistas y con mayor preparación requieren trabajar más horas pese a estar empleadas, reflejando limitaciones en el acceso a empleos formales de calidad.
Estos datos, difundidos en vísperas del Día Internacional de la Mujer, subrayan la necesidad de políticas que reduzcan la informalidad femenina, promuevan la equidad salarial y mejoren las condiciones laborales para las trabajadoras educadas, en un contexto donde persisten desafíos estructurales en el mercado de trabajo mexicano.


