La agencia calificadora Moody’s anticipa que las condiciones crediticias para los emisores de infraestructura en América Latina, incluido México, se mantendrán ampliamente estables al menos hasta principios de 2027. Según un informe reciente, más de tres cuartas partes de casi 100 empresas calificadas en la región exhiben perspectiva estable, lo que facilitará el refinanciamiento de deudas y la inversión en proyectos a costos más manejables durante lo que resta de 2026.
El principal impulsor de esta mejora es la reducción progresiva de las tasas de interés globales y regionales, que aliviará la presión por pagos de intereses y mejorará el acceso a los mercados de deuda para el sector de infraestructura. Moody’s destaca que este entorno favorece el mantenimiento del impulso en financiamiento de obras clave, especialmente en energía, transporte y utilities, donde el sector ha mostrado resiliencia pese a desafíos macroeconómicos.
En el caso específico de México, la perspectiva crediticia de varias empresas del sector se alinea con la del gobierno soberano debido a fuertes vínculos financieros y operativos. Sin embargo, persisten presiones derivadas del perfil crediticio soberano, influido por factores como enfrentamientos y violencia. Positivamente, el gobierno mexicano avanza en cambios regulatorios que beneficiarían la inversión privada, particularmente en el sector eléctrico.
Aun con la estabilidad general proyectada, Moody’s advierte sobre riesgos emergentes como cambios políticos, disrupciones digitales y efectos del cambio climático, que podrían afectar la ejecución de proyectos. No obstante, el panorama crediticio favorable respalda un ciclo de inversión más sólido en infraestructura para 2026 y más allá.


