El gobierno mexicano estudiará con detalle las consecuencias del nuevo arancel general del 10% anunciado por el presidente estadounidense Donald Trump. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, indicó que primero se deben conocer las medidas específicas que implementará Washington antes de evaluar su efecto en el comercio bilateral.
El anuncio surge tras un revés judicial: la Corte Suprema de EU determinó que Trump excedió su autoridad al imponer aranceles globales invocando emergencia nacional. Trump criticó el fallo como “antipatriota” y presentó un “plan B” que incluye este gravamen adicional del 10% sobre otros aranceles vigentes, preservando los de seguridad nacional (Sección 301) e iniciando nuevas investigaciones por prácticas comerciales desleales.“Veamos primero qué medidas va a tomar para poder determinar de qué manera puede afectar a nuestro país”, declaró Ebrard.
El funcionario subrayó que se realizará un análisis exhaustivo una vez que se concreten las acciones de la administración estadounidense, en un momento en que México es el principal socio comercial de Estados Unidos.El contexto incluye la próxima revisión del T-MEC en 2026, lo que genera mayor incertidumbre en las relaciones económicas bilaterales. El gobierno mexicano priorizará proteger las cadenas productivas y el empleo mediante una respuesta estratégica y bien informada ante posibles repercusiones.




