Los mercados financieros globales iniciaron el 10 de marzo de 2026 con relativa calma, tras el cambio de sentimiento inversionista impulsado por la declaración del presidente Donald Trump de que la guerra en Irán terminará «muy pronto». El petróleo, factor dominante en las últimas sesiones, registró fuertes caídas: el Brent retrocedió 7.53% a 91.48 dólares por barril, y el WTI cedió 7.08% a 87.81 dólares, corrigiendo parte del rally del 30% que lo llevó cerca de los 120 dólares en días previos.
El dólar también se debilitó, con el índice DXY bajando 0.45% a 98.720 unidades, aliviando presiones inflacionarias y reduciendo costos de financiamiento. El peso mexicano se apreció 0.14%, cotizando en torno a 17.5771 pesos por dólar. En contraste, los metales preciosos avanzaron: el oro subió 2.13% a 5,211 dólares la onza, y la plata 5.35% a 89 dólares, atrayendo flujos como activo refugio en medio de la incertidumbre geopolítica.
En renta variable, los resultados fueron mixtos. En Asia, el Nikkei japonés ganó 2.88% y el Kospi coreano 6.83%, recuperándose de desplomes previos. En Wall Street, el Nasdaq avanzó 0.05%, mientras el S&P 500 cayó 0.30% y el Dow Jones 0.37%. La Bolsa Mexicana de Valores subió 0.40% a 67,149 puntos. El bitcoin cotizó en 69,800 dólares, beneficiado por la corrección del dólar.
Estos movimientos reflejan un alivio temporal por posibles avances en el conflicto Irán-Israel, aunque persisten riesgos. Ministros del G7 discuten liberar reservas de emergencia para estabilizar el crudo, mientras Trump advirtió medidas drásticas si Irán bloquea el estrecho de Ormuz. Los inversionistas permanecen atentos a desarrollos geopolíticos que podrían revertir la tendencia.



