La inflación subyacente en Estados Unidos, que excluye alimentos y energía, se mantuvo en 2.5% anual durante febrero de 2026, su ritmo más lento en casi cinco años, según datos del Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicados por la Oficina de Estadísticas Laborales. Mensualmente, este indicador subió solo 0.2%, por debajo del 0.3% del mes anterior, lo que confirma una tendencia general a la baja tras presiones firmes en 2025.
El IPC general avanzó 0.3% mensual y se ubicó en 2.4% anual, en línea con expectativas de los analistas. Esta moderación ofrece cierto alivio en las presiones de precios antes del estallido del conflicto armado con Irán, que ha disparado los costos del petróleo, la gasolina y fertilizantes en las últimas semanas.Expertos destacan que el dato de febrero no incorpora el impacto de la guerra, iniciada a finales del mes con ataques de EE.UU.
e Israel contra Irán. El repunte en energía podría revertir el progreso inflacionario a corto plazo, elevando costos en transporte, alimentos y bienes de consumo, y agravando preocupaciones por la asequibilidad de los hogares estadounidenses.
Ante este escenario, se espera que la Reserva Federal mantenga las tasas de interés sin cambios en su próxima reunión, priorizando la estabilidad ante riesgos geopolíticos y fragilidad laboral. Inversionistas anticipan que la pausa en recortes podría prolongarse si la inflación repunta por el conflicto en Medio Oriente.



