La inflación interanual en Estados Unidos retrocedió a 2.4% en enero de 2026, tres décimas menos que el 2.7% de diciembre, según datos oficiales de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) . El resultado quedó por debajo de lo esperado por los analistas (2.5%) y marcó el nivel más bajo desde mayo del año anterior.
En términos mensuales, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió solo 0.2% ajustado estacionalmente, frente al 0.3% del mes previo. La desaceleración se explicó principalmente por la caída de 1.5% en los precios de la energía, especialmente en gasolina, aunque electricidad y otros rubros mantuvieron incrementos anuales.
El IPC subyacente que excluye alimentos y energía se ubicó en 2.5% interanual, también menor al mes anterior y en línea con las proyecciones del mercado. Los alimentos subieron 2.9% en el año, mientras que el rubro de vivienda y servicios siguió ejerciendo presión al alza.
Este enfriamiento inflacionario alivia a los consumidores y podría influir en las próximas decisiones de la Reserva Federal sobre tasas de interés, aunque el indicador general aún permanece por encima del objetivo del 2%. Los datos reflejan efectos base favorables y ajustes previos en la economía.




