La industria cárnica mexicana expresó preocupación por las restricciones impuestas a las importaciones de carne de res y cerdo de países sin tratado comercial, como Brasil. Durante la Convención Anual de la Industria Cárnica 2026, el Consejo Mexicano de la Carne (ComeCarne) criticó el cambio del Paquete contra la Inflación y la Carestía a un sistema de cupos por licitación, que genera retrasos, incertidumbre y complicaciones en la planeación.
Macarena Hernández, directora general de ComeCarne, indicó que los cupos aprobados (70 mil toneladas para res y 51 mil para cerdo) son insuficientes frente al crecimiento de la demanda. El sector solicitó 153 mil toneladas para res y 111 mil para cerdo.
Brasil ofrece carne hasta 20% más barata que la de Estados Unidos (proveedor principal con arancel cero vía T-MEC), lo que hacía clave complementar el abastecimiento.Los precios de la carne de res ya aumentaron 16% en enero de 2026, y se anticipa mayor presión en el segundo trimestre por inseguridad (extorsiones no denunciadas en más del 98% de casos), costos de seguros, gusano barrenador y estas barreras.
El consumo creció 4.1% en 2025, mientras la producción nacional solo avanzó 2.6%, ampliando la necesidad de importaciones.Ernesto Salazar, director de Estudios Económicos de ComeCarne, reportó pérdidas por mil 800 millones de dólares en ganado no exportado a EE.UU. debido al gusano barrenador, con mayores costos en alimentación, movilización e inspección. La industria urge ajustar los cupos para evitar alzas adicionales en precios al consumidor y garantizar el suministro en un contexto de demanda creciente.




