Las importaciones de acero a Estados Unidos registraron una fuerte contracción en 2025, con una caída del 21 por ciento en valor (25 mil 91 millones de dólares) y del 12.6 por ciento en volumen, según datos oficiales. Esta reducción responde directamente a los aranceles impuestos bajo la Sección 232 por la administración Trump, que buscan proteger la seguridad nacional y la industria siderúrgica local frente a prácticas desleales globales.
El Instituto Americano del Hierro y del Acero (AISI) respaldó enfáticamente estas políticas, destacando que el exceso de capacidad mundial 680 millones de toneladas métricas en 2025 y proyectado a 721 millones hacia 2027 distorsiona el mercado por subsidios y dumping.
Los aranceles, que en algunos casos alcanzaron el 50 por ciento, han permitido ganancias de participación de mercado y mayor estabilidad para productores estadounidenses.Entre los países más afectados figuran Canadá (-31 por ciento, 4.5 millones de toneladas), México (-20 por ciento, 2.8 millones), Brasil (-8 por ciento) y Corea del Sur (-5 por ciento), mientras Alemania mostró leve aumento. México, tercer proveedor, enfrenta plantas operando por debajo del 60 por ciento de capacidad y pérdidas en empleo e inversión.
Aunque la Casa Blanca analiza ajustes operativos para facilitar el cumplimiento, la industria celebra los resultados. México, por su parte, impulsa negociaciones en el T-MEC para eliminar aranceles, ante un impacto estimado de 4 mil 500 millones de dólares en su balanza comercial.



