La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) estimó que durante 2026 dejará de recaudar alrededor de 15 mil 800 millones de pesos debido a los estímulos fiscales aplicados a las gasolinas y el diésel, en un contexto de altos precios internacionales de los energéticos.
De acuerdo con los Precriterios Generales de Política Económica, esta disminución en los ingresos tributarios responde al apoyo otorgado mediante el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), con el objetivo de evitar aumentos bruscos en los precios de los combustibles y proteger el poder adquisitivo de las familias.
La dependencia explicó que, pese a este impacto, la recaudación total mantendrá una tendencia positiva, impulsada por el dinamismo económico y mejoras en la fiscalización. Aun con el ajuste, los ingresos tributarios se ubicarían en alrededor de 15.6 por ciento del Producto Interno Bruto, con un crecimiento real anual estimado.
Los estímulos fiscales han cobrado relevancia ante la volatilidad en los precios del petróleo derivada de tensiones internacionales, lo que ha obligado al gobierno a incrementar los subsidios, especialmente al diésel. Analistas señalan que, aunque la medida ayuda a contener la inflación, también representa un reto para las finanzas públicas en el corto plazo.



