La gasolina en España experimentó su mayor subida semanal en más de ocho meses, alcanzando un precio medio de 1,486 euros por litro según el Boletín Petrolero de la UE (datos al 2 de marzo de 2026). El diésel también aumentó más del 1%, hasta 1,441 euros por litro, marcando máximos de tres meses y acumulando siete semanas consecutivas al alza.
El principal detonante es la crisis en Oriente Próximo: los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, junto con la amenaza iraní de bloquear el Estrecho de Ormuz por donde pasa el 20% del petróleo mundial, han disparado el barril de Brent por encima de los 83 dólares (+8% semanal). Esto ha presionado los precios de los carburantes en toda la Unión Europea.
Llenar un depósito de 55 litros cuesta ahora casi 82 euros en gasolina y poco más de 79 euros en diésel, afectando directamente a conductores y transportistas. España mantiene precios intermedios en la UE (más baratos que en 13 países, más caros que en otros 13 para gasolina; peor posición en diésel).
Analistas alertan que la tendencia podría intensificarse si persisten las disrupciones en el suministro. Aunque los precios siguen por debajo de niveles de hace un año, el repunte amenaza con revertir la moderación inflacionaria (2,3% en febrero) y podría forzar al Gobierno a considerar nuevas ayudas fiscales o ajustes.


